27 jun. 2017

Llega un momento...

Foto propia

“Llega un momento
en el que el silencio debe ganar
a ese ruido interior de egolatrías
ora legítimas ora presuntuosas
que te hacía creer en existencias
no reales.

Hay un momento que sabes
que el recuerdo no inmortalizará
ninguna de tus aspiraciones
pues aunque te ayudaron a oxigenarte
ahora se vuelven expiraciones
cuando no expiaciones
expropiadoras
de ambiciones.

Vives en el momento en el que te percatas
que es desde el anonimato
donde has realizado todo
y sólo tu eco ha vuelto a ti
siendo ello lo que te hacía creerte parte del todo
o merecedor de un rayo de luz
que iluminara tu ego y,
si existiera,
tu mensaje.

Comprendes que tu momento
no sólo siempre es el mismo,
sino que nunca has avanzado
y que es tu anonimato
lo que eres.”

21 jun. 2017

Cada mañana, al despuntar el alba...

Foto propia

“Cada mañana, al despuntar el alba,
pero justo con los primeros rayos de luz
en el alero de mi tejado el vigía otea
y si adivina la más mínima apariencia
empieza su saludo matinal informativo.

A lo lejos, distante, cuan Silbo Gomero
en tono y timbre acorde con los ánimos
responde otro oteador ora susurro ora chillido
que más parecen los bandos de un enfrentamiento
aclarando las circunstancias de sus reinados.

Hasta bien pasado ya el sueño
no cejan en sus negociaciones
que más parecen terminar siendo advertencias
con el fin de establecer sus políticas
sin las cuales habrá guerra.

Entonces, al incidir bien los rayos y su calor
ambos bandos buscan sitios más ventajosos
conminándose con piares y graznidos
a no traspasar el límite convenido
pero no siempre es así
pues algún púber gorrioncillo lo transgrede
sin saber que sus juegos y arrogancias juveniles
son el detonante de un enzarzamiento
de agudísimos piares y picotazos
que al poco ponen las cosas en su sitio
expulsando al zarandeado jovenzuelo
a buscarse juegos en otro sitio,
y, curiosamente,
se hace el silencio aviar
y comienzan los vehículos a circular..”

18 jun. 2017

A veces agradezco la monotonía...

Foto propia

“A veces agradezco la monotonía
ya que gracias a ella aprecio el regalo
de esos momentos de la vida
que salpicando en tus quehaceres
se asemejan al romper de olas
que te hacen reaccionar
pues te sientes empapado
y hasta con sabor salado
desde la orilla entre los mundos
en la que siempre estoy.

Así que
ante la repentina risa o llanto de algún infante
o el abrazo o los besos entre semejantes
o ante sensuales formas corporales
o inconexos gestos por no ser a ti dirigidos
o el efecto doppler de los sonidos circundantes
o una ráfaga de viento, una mirada perdida, un desdén
o gotas descuidadas de aires acondicionados
o el canto arrebatador de algún pájaro
o un gato haciendo el vago
o un vehículo apoderándose de su conductor
o el calor inesperado... en invierno
o el frío reconfortante... en verano
o la ensoñadora lluvia… siempre.

En fin, ahí se acaba tu monotonía
apareciendo solas las palabras
que asociadas a tus sentimientos,
de poderse recordar
posiblemente…
serían inmediata poesía.”

podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.