24 sept. 2017

En ocasiones me surge la duda...

Foto propia

“En ocasiones me surge la duda
de para qué somos libres
o si realmente es algo la libertad
cuando la naturaleza usa el engaño
para poder hacerse con la energía ajena
y así vivir uno.

Lo importante siempre es
hacer lo que uno deba y sobrevivir
con ésta o aquella acción momentánea
y tras ese aporte haber ganado la satisfacción
de anadir segundos a la vida.

La presa aprende a distinguir
de la realidad los signos reveladores
ante los cuales salir despavorido
antes de encontrarse cara a cara
con el siempre hambriento depredador.

Así es la vida entre presas y depredadores
pero las presas devoran vegetaciones
y éstas de la tierra y del sol se alimentan
como en una cadena necesaria vital
donde alguien absorbe vida de alguien.

Aunque la concreción sea fútil
siempre habrán presas y depredadores
y los depredadores serán presas
y las presas también depredadores
pero todo en el incesante tic-tac
que los descompondrá por igual.

Para lo que parece que sirve la verdad
es para que los afines te reconozcan
creando un entorno de seguridad
donde poder llevar a la vida normal
las favorecedoras premisas necesarias
antesala de ambientes de relación y futuro.

Tan sólo sirve el camuflaje y la ocultación
para no ser percibidos hasta el alcance natural
y poder alimentarse de su energía vital
con ataque efectivamente mortal
continuando, así, con la vida diaria.

De la existencia del depredador
toda presa es conocedora
tanto de su táctica como de su apariencia
y de ciertas cualidades de defensa
dispondrá naturalmente ante ello
por lo que no siempre es perdedora
aunque tarde o temprano,
si no es por otra causa mortal,
lo será.

En la naturaleza uno es libre o no
según esté de dotado en su entorno
y le sirve para acechar,  huir o enfrentarse
a lo que atente contra su ritmo vital
pues naturalmente nadie renuncia a vivir
a menos que fallen las energías necesarias.

Ninguno es libre de hacer lo que hace
y con más o menos acertadas voluntades
encaminará a las decisiones que tome
según conocimientos y pericia tenga
para conseguir lo deseado.

Las consecuencias acarrean dependencias
pues de aquello surge lo nuevo
y se recuerde o no hay que afrontarlo
con la misma determinación instintiva
como si aquello no hubiera sucedido.

Todo aporta conocimiento
tanto a la presa como al depredador
dotándoles de mayores pericias
que le ayudarán a conseguir sus fines.

Cuando la presa descoloca al depredador
y el depredador confunde a la presa
bajo el autodominio y el conocimiento
es cuando aumentan las posibilidades de éxito
pues en ambos casos,
suman tiempo a la vida.

Ya, en el terreno humano,
tú que lees ésto y yo que lo escribí
queremos que la libertad sea por afinidad
y las leyes así parecen apoyarlo en general
pero nos encontramos que ser sumiso es
ser presa paciendo en la pradera de los derechos
conformada por los límites de la ley
que impide la defensa necesaria
ante quienes saltándose la norma
nos ataquen en la alienación pactada.

Ciertamente siempre hay caracteres
unos más tranquilos y otros más inquietos
pero en ellos no hay ofensa sino diálogo
que conduce al entendimiento
cuando el respeto es norma implantada.

Ahora bien, si la ley no te defiende
o te defiende a destiempo
o se hacen prevaricaciones selectivas
entonces al no evitar mayor daño
es injusta al tratarnos como caso de estudio
con, quizá, algún reconocimiento futuro
con sentencia que hasta podrá no ser justa
al ser más celosa de procedimientos y derechos
que de los consumados hechos.

Cuando la ley es obtusamente interpretada
y no llega a tiempo ni es accesible
habrá que pensar que realmente
quienes hicieron esas leyes
debieron ser astutos depredadores
pues tejieron disfraces irreconocibles para la presa
para poder hacerse de su energía vital,
pero en vez de atracarse a dentelladas
consumirla segundo a segundo
cuan garrapata que una vez adherida
se alimenta a voluntad sin que lo percibas
pues naturalmente estás dotado para ignorar
la presión habitual que sobre tí recaiga
siempre que no instantáneamente te invalide.

Quizá este conocimiento deba extenderse
para hacer saber al depredador
que su camuflaje ha sido revelado
haciendo necesario que las presas
también participemos elaborando libertad.”

17 sept. 2017

A veces miras con detenimiento...


Foto propia

“A veces miras con detenimiento
a ésto o aquello o lo de más allá
atraído por su particularidad
con el fin de encontrar el don
cuyo magnetismo intrigó a tu fijación.

Maravillado recorres sus cualidades
partiendo de un brote de su esperanza
y no defrauda porque surge otro
y de él varios más hasta completar su todo.

Al terminar comprendes que aquello
no sólo es así por sus causas
sino que ellas son todo cuanto ello puede ser
y aceptando su originalidad
lo conviertes en recuerdo imprescindible.”

Qué cierto es que una sonrisa...

Foto propia

“Qué cierto es que una sonrisa
implica un estado anímico favorable
y nos hace ver el lado amable
de la vida aunque ésta nos pise.

Cuando ello, cuan bendición, aparece
creemos que todo así es mejor
porque al incluirse en el contexto
surge la alegría y el bienestar acude.

La sonrisa rebaja las tensiones habituales
regalándonos placer al tiempo
dando cabida a la confianza y al afecto
porque se atisba esperanza y seguridad.

No en vano si algún gesto duplica tu belleza
sin necesidad de postureos ni cremas
ni de deportivos esfuerzos corporales
es el espontáneo gesto de tu sonrisa.”

podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.