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Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.

27 ene. 2013

Una mariposa sucumbió...


"Una mariposa sucumbió
a la espumilla que dejan las olas
en cualquier orilla de cualquier playa.

Libando sus sales con frenesí
no percibió que las olas constantemente
llegan al mismo sitio o incluso mas
y una le mojó las alas
y por la tierra la hizo rodar.

Allí, temblorosa y rebozada quedó
impregnadas sus alas
de fina y pesada arena
sólo le quedaba seguir luchando
contra esa marea que le amenazaba.

Una linda persona en su paseo matutino
esa frenética lucha percibió
y apiadándose de ella con sumo cuidado
de todo resto de arena la libró.

Observó sus frágiles alas
le sopló con sumo cuidado
para que los últimos granitos
libraran de peso su posible volar.

En una vegetación cercana
a la mariposa dejó
quien nerviosamente se aferró
a la primera ramita que notó
abriendo y cerrando las alas
para que el viento las secara
y allí se quedó.

Esta bella mujer decidió irse
dejarla allí a su suerte
con la esperanza de que supiera,
con la certeza de no saber,
si volaría pero atendida
a su vida protegió
y quizá durante cinco minutos mas
después de la necesaria curación
a las circunstancias habituales de su vida
se seguiría enfrentando
como si esa ola
nunca la hubiera atrapado
aunque alguna secuela permaneciera
porque ninguna experiencia vivida
igual nos deja."

26 ene. 2013

Hoy llevo cien poemas...


"Hoy llevo cien poemas
que nunca verán el sol
cien ejemplos de impotencia
cien castigos para mi corazón
porque no pueden salir
desplazándolos vitalmente
convirtiendo mis quehaceres
en doblemente hirientes
pues escribirlos es mi pena
y serlos...
mi condena."

Esto que me sale sin forma...


"Esto que me sale sin forma
y que en líneas voy escribiendo
ya casi ni me atrevo
a nombrarlo.

Son agua que pertenece al agua
y en la corriente va circulando
uniéndose a la de otros
navegando, avanzando, vagando.

Unidos a la corriente perviven
a cuantos seres añado un momento
y aceleran y frenan y duermen
creyendo son mas
que un sólo instante de atrevida lujuria.

Pero al fin alcanzo
como ola inevitable
una playa desierta
donde mi espuma queda depositada
entre los granos de arena
y sólo queda el rastro
de que algún día llegué
a alguna parte,
pero eso también
desaparece."

25 ene. 2013

Yo quiero perderme en el detalle...



"Yo quiero perderme en el detalle
para hacer de ello un mundo
y que el mundo encuentre en ello
mi territorio.

Describir no es suficiente
volver a sentir y que conste,
poner palabras a los sentimientos,
significar las esencias implicadas
porque todo es
al revés.

Todo sucede sin un por qué
si la nada es el resultado.

El instante queda inconcluso
por la eterna soledad que produce
querer y no poder
olvidar."

Sentada como acompañante...



"Sentada como acompañante
en vehículo amplio y elegante
mirando por la ventana a su pendiente
toqueteaba observando a las gentes
con mirada entre inquieta y distante.

Circuló el vehículo por delante
mientras yo esperaba al semáforo
y esa mirada quedó fija en ese instante
pues forzada la noté ya que en su fuero
la alhaja era sólo la excusa
por la que captar la sensación transeúnte
en su normal trayecto cotidiano.

Iba relajada, cruzada de brazos
como dando la espalda a su conductor
pero sus pupilas se me clavaron
mientras el rojo paraba mi pasos.

No fue por su belleza, ni por señales
sino porque esa mirada
capturé mientras sucedía
lo que dió sentido a ese momento
sin el cual caería en el olvido
este mágico medio instante.

Algo me dijo, algo importante,
con el lenguaje de las miradas
por lo que yo ahora
gratamente la recuerdo."

17 ene. 2013

A veces, quisiera ser tortuga...



"A veces, quisiera ser tortuga
y meterme en mi caparazón
y avanzar ta lentamente
y comer con ansia y ser la burla de todos....

Porque nunca llegue a la altura de nadie
para que pueda cobijarme de todo
porque nunca sea apetecible a nadie
así, quizá, nunca nadie me querrá
y, así, quizá, desde mi absoluta soledad
me convenza
de que a nadie puedo dañar.

Quiero pero no puedo
puedo pero no quiero
deseo pero no hay posibilidades
hay posibilidades pero no deseo...

Así es la vida
nunca coincide con mi ansia
¿por qué?
porque toca ser perseverante
porque sólo merece la pena esperar
y cuando lo reciba,
sea lo que sea,
ante el esfuerzo que me desgasta,
nunca reconocer lo recibido
porque siempre pensaré:

Quiero pero no puedo
y si alguna vez puedo
quizá sólo sea un espejismo
y cuando lo deseo, no hay posibilidades
pero cuando hay posibilidades,
¿lo deseo o ya estoy cansado?

¿Por qué no soy tortuga?"

16 ene. 2013

Somos señores de tristezas...


"Somos señores de tristezas
y esclavos de amarguras
todo inconcreciones expuestas
para que la nada tuviera vida
en nuestro mundo de sueños y esperanzas
que no llegan a ninguna parte
pero nada importa todo ello
cuando creamos una sola alegría
a pesar de la nada
que nos circunda"

11 ene. 2013

No es por recordar...


"No es por recordar
ni añorar los buenos momentos,
ni por desear que se den,
ni favorecerlos, quizá erróneamente,
sino por dejarse dominar
y que la normalidad los dominen
es por lo que se excita
el centro de la nostalgia
en esa imposición
que llamamos vida."

7 ene. 2013

Si no doy lo que se...



"Si no doy lo que se...
¿qué soy?
¿un compendio de saberes cerrados?
¿una recopilación de económicos intereses?

Si no doy todo lo que se
no soy yo
yo... no soy."

4 ene. 2013

Hace falta bajarse del burro...


“Hace falta bajarse del burro
o del bello corcel
sobre el que vamos montados
para darse cuenta del camino
y así, a ras de suelo,
reptando las rocas,
darnos cuenta de cuan admirable
es ese burro o corcel
que a estos favores se brindan.

Quizá a ellos los usamos,
quizá son sólo herramientas
o para que se nos mire desde abajo
quizá porque así nos criaron,
pero qué hay del burro o caballo
que no reciba su alimento
o que no se le cepille y cure,
¿qué nos dará sino rebeldía?

Relinchando por ser indignos de transportarnos
huirá de nosotros cuan lobos
porque le consumimos la vida
y a dentelladas
secamos su corazón.

Él, que alegremente se expone
absorbiendo muchas inclemencias
sin más exigencia
que un mínimo afecto.

¡¡ Cuántos... somos caballo !!
!! Cuántos... somos burro !!”

3 ene. 2013

Todo empieza como una semilla...


I
Todo empieza como una semilla
pequeña, indefensa, inútil
nada puede hacer por sí misma
a menos que caiga en coincidencias
de tiempo, humedad y nutrientes
que al ser su ambiente propicio
le convenzan para germinar.

Tiene todo el poder del mundo
porque si germina habrá vida
y cuanto por ella, de ella y con ella...
suceda.

Si no lo hiciera,
si no se reúnen sus condiciones,
calladamente cambiará el sino del tiempo
para siempre.

Tiene el poder de ser
y por, de y con ella...
que todo o nada...
se de.

Una vez convencida, crece,
primero la raíz, luego el tallito,
algunas primeras hojitas
y más que planta es ternura
con la que toda la naturaleza le contempla,
desde quien con ella se enternece
hasta quien con ella se alimenta.

II
Su tiempo se inició al germinar,
su deceso le devendrá cuando sea
bien al ser ansiosamente masticada
y doblemente digerida
en el vientre de un rumiante,
bien llegará a viejo y su savia se secará
quedando a la apuesta de los elementos
que de una u otra forma
su corporalidad se aprovechará.

Hasta puede que como fósil vestigioso,
si es que las circunstancias se dan,
quede como momificado
y hasta para alguna documentada especie,
en algún futuro no planificado,
le sea útil su firma vital
involuntariamente plasmada.

III
Pero bien, si sigue creciendo
su tallo se volverá leñoso,
vigorosamente surgirán sus ramas
el sol será su alimento,
por la tierra extenderá sus raíces
y se darán todos sus procesos
fluyendo su savia
de arriba hacia abajo
y de abajo hacia arriba,
arrogantemente.

Será morada y alimento,
se repondrá de leves heridas
por ser inevitable para quien vive
cuando los que le rodean,
queriéndolo o sin querer.
le hieran.

Incluso, algunas veces
hasta temerá por su vida
ante un atentado accidental o merecido
que le mermarán en forma y ánimo
cuya única solución sea dejar pasar el tiempo.

Tiempo para ver si puede superarlo,
tiempo para que comprenda si quiere o no,
tiempo para que luchando o cediendo,
de alguna manera,
pueda seguir obedeciendo a ese ímpetu
cuando reuniéndose las circunstancias
y sin saber nada más...
germinó.

Puede haber llegado su momento
incluso quizá nunca floreciera
pero hasta ahí llega, no puede más,
cesa, su vida acaba,
los elementos se encanrgarán
de su entierro.

O, también,
quizá con cicatrices profundas
siga a delante, 
quizá una de sus yemas le convenció
sin ganas, sin fuerzas, quizá escondida
pero al ser tan poca cosa y tan bella
en ella escucha el grito primero
y obedeciéndole sólo a ella
continuó.

Quizá ya no es tan enhiesto ni bello
y, quizá,
cuando ella crezca
al no ser ya simétrico
le doblegue por su peso,
pero, se lo merece, es su vida
y quizá por ahí...
florezca.

IV
De las yemas resultantes,
las que quedaron tras el percance,
ramas, primero pequeñas,
han ido engordando y de ellas
ramitas, hojas...
flexibles, preciosas...

En alguna primavera,
de pronto surgen flores
que un montón de abejas asaltan
violándolas con frenesí procreador
con todo el descaro del mundo
con toda la necesidad de la vida.

Esas flores, agitadas, exhaustas
se marchitan al poco tiempo,
sus pétalos caen inevitablemente
pero engordan en su cáliz
de ese propio impulso que la hizo aparecer
y comprende que sigue siendo,
aunque ahora, ya vestigio de lo que fue.

V
Terminando el verano, entrando el otoño
de esos cálices ya petrificados
surgen grietas que las parten
y unas pequeñas bolitas
ante una ráfaga de viento fuerte
se desprenden y al suelo caen.

En número abundante
forman una dispersión caótica,
algunos pájaros con algunas se alimentan,
algunos insectos a otras las devoran,
el pasar de algún animal las dispersan
fuera ya del alcance de su origen
incluso muy lejos,
embadurnada de excremento
alguna cae a otro suelo
y dándose los elementos
demuestra su poder.

VI
Ahora comprende el ritmo de la vida
y no desea ser joven ni viejo
ni llevar más o menos carga
pues ya sólo quiere secarse al viento
con la sonrisa de la vida.

Surgió de una simiente
llegó a florecer,
quizá no como quisiera,
pero su ser transmitió
con todo lo que le sucediera
a esas otras simientes
que unas fueron alimento
otras no fueron convencidas
y otras,
aún envueltas en excremento,
llenas de ímpetu renovado
germinaron...

Como les sucederá a ellas.

VII
El aŕbol, de semilla es árbol,
crece arrogante y la vida lo humilla
con suerte, producirá semillas
y lo será hasta su muerte
y ellas...
bien lo saben.