podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.

29 dic. 2015

Quizá frenemos la provocación


Foto propia: Lengua de Rosal.

“Quizá frenemos la provocación
dos desconocidos transeúntes
presos del consumo de abalorios festivos
cuando tras un gesto de desdén
o tras una tímida mirada entornada
que uno u otro de reojo o de sopetón detecte
denote la represión de su interior mundo apasionado
pues instantáneamente ha imaginado
superar los límites de éste otro
que impide la libertad de decir:

Si me ofrecieras tus labios
mi lengua querría recorrerlos
suscitándoles a abrirse
en una llamada de uniones húmedas
que como serpientes apareándose
nos enroscaríamos una contra el otro
con el desasosiego del gemido.

O, si me ofrecieras tus manos
posaría mis mejillas en su cobijo
y te ofrecería todo mi cuerpo para tu deleite
correspondiendo mi piel
a tu dominio.

Si, ten por seguro
que esta distancia de silencio
es portadora del mensaje
de que aquello que de tí que me reveles
será correspondido por mi parte
y apasionadamente lo viviríamos
como urgente y necesario
pues cuerpo y querer
son llamados por la apartada esquina
de la exaltación.”


23 dic. 2015

No me importa la verdad ni la mentira...

Foto: propia

“No me importa la verdad ni la mentira
pues la realidad siempre es una interpretación
pero si me importa la repercusión
que a mi vida impresione indeleblemente.

Cada cual que viva su historia a lo suyo
que tanto derecho tienen como vivos estén
aún cuando pretendan que inhale sus exhalaciones
porque también es lícito influir en el influenciable.

Con el tiempo, o con el hastío, o con la sabiduría
uno aprende a distinguir lo que le nutre de lo que no
y al frío vaho de las exhalaciones repercutidoras
uno no quiere ya ni acercarse aunque le beneficiara
porque es de ello de lo que se vale
para imbuir su helado hedor.”

4 dic. 2015

Yo no quiero un perro...

Foto: Propia

“Yo no quiero un perro
que me demuestre fidelidad
ni ladre ante desconocidos
ni me acompañe en mis paseos...


Yo no quiero un gato
detector de mis alegrías y tristezas
cuyo hipnotizante ronroneo
sea muestra de afinidad íntima
incitándome con roces y maulliditos
a posarse en mi regazo
y juntos…
ronronear.

Yo no quiero un pájaro
al que mirar o con el que lucirme
por sus bellos colores o magnífico canto
cuidando que no le falte de nada
en ese reducido espacio
tan necesario para él como para mi...
la celda de ambos.


Yo no quiero un caballo o un mono
sobre el que subirme o al que adiestrar
para que realice por y para mi
aquellas tareas complejas de la vida
como haría cualquier ser entrenado
esperando, eso si, ese respaldo positivo
tras el cual sentirse necesarios
cuando al alzar mi manos hacia ellos...
la embelesen.


Yo no quiero un querer que añadir a los míos
generadores de acuciantes sentimientos
procedentes de otros instintos y capacidades
que sólo conseguiría reducirme aún más
a una mezcla desatinada de impulsos
que se fortalecen tras consumarlos
pero nunca se superan.


Yo no quiero un animal a mi lado
pues amo la libertad
y amaré a quien en la suya ame la mía
sin otro condicionante que amar
pues sean las decisiones respetadas
pero tras ellas sus consecuencias contempladas
como hijos de esas apuestas por la libertad
sugiriendo un cambio o afianzamiento
según la experiencia demuestre...
a donde dirigen aquellos pasos.


Yo no quiero que me quieran
porque no soy objeto de usar y tirar
en el día en el que ya ni ronronee, ni ladre,
ni luzca con mi canto o colores
o mis cualidades imitativas mermen
hasta el punto del fallo constante
o incluso…
antes.”

17 nov. 2015

Me da ese tipo de impresión...


Foto propia: Flor del Incienso

“Me da ese tipo de impresión
que surge desde la concluyente certeza
de que los seres humanos nos profesamos mentiras
con el fin de que unos pocos alcancen
aquello por lo que otros muchos lucharán
ofertado como enmaquetadas promesas
ideológicas, religiosas...
o simplemente apetitosas.

El ser humano que así actúa alienado
casi nunca lo hace por aquello que lo motiva
sino que en una alucinación paradisíaca
su vida se convierte 
alentada por la mentira de ese todo.

Todos sabemos
de que donde hay invasión hay mentira
pues no hay rejas para la verdad
que se abre paso sin prisas, 
con o sin nosotros,
ya que tras tantas luchas y guerras
sólo se ha conseguido enfatizar su importancia
y aunque se retrase su advenimiento
se va produciendo.”

10 nov. 2015

¿ Acaso no es una apuesta...

Foto propia


“¿ Acaso no es una apuesta,
contra la imposición inmovilizadora
y no por hacer el bien o el mal
sino por hacer lo no permitido,
que uno se siente libre ?

¿ Acaso no encontramos en ese conseguir,
ir más allá de lo lógico o directo
superando la proporcionalidad
e incluso ser ocultamente transgresor
y que ésta sensación sea libertad ?

¿ Acaso sólo se es más libre,
haciendo lo esperado,
sin más línea que la aceptación ?

¿Acaso el bien o el mal
es un motivo en sí mismo natural
cuando ejemplos por todos lados
indican que no hay piedad ni caridad
porque lo que importa es adquirir
esa energía que el otro posee
aunque le duela, llore o muera?

¿ No será que el motivo de la libertad
es ella en sí misma
y como adherencia física
queda implícita al ser ?

Quizá su esencia sean esas afiladas espinas,
que impiden ser por su tallo agarradas
y más aún
segadas por rumiantes apetitos,
pero, ¿no será que
todas esas singularidades innatas
están ahí para,
ora como defensa ora como ataque,
permitir hacer aquello
sin lo cual uno no sería libre?

Siempre quedaré admirado
de que primero salga la espina
como garante de su ser
y después la flor.”

26 oct. 2015

¿ Dónde están mis recuerdos...

Foto propia

“¿ Dónde están mis recuerdos
que en el vacío que los une habito ?

Actúo para lo que sea positivo
bien para mi o para otros
pero…
pasa el tiempo e inmemorable
me recuerda que aquello no fue nada
o…
sólo fue lo necesariamente olvidable...
nada más.

El olvido succiona lo que hay
entre el dolor y el hoy
por su insoportabilidad
y cuando lo rememoras consigues tan sólo
una inquieta incertidumbre
que pone en duda todo lo vivido.

Esto es una defensa natural
que te ayuda a reconocer, si acaso,
situaciones parecidas
bien para enfrentarte bien para huir...
bien para, hipnóticamente, sucumbir.

Seguro que es mi soberbio y egocéntrico orgullo
el que me hace sentir de ésta manera
pero me veo como náufrago que emerge violentamente
luchando contra enérgicas olas
superando la gelidez del inasible mar
por obedecer a la vital necesidad
de respirar…”

21 oct. 2015

A veces, por la calle o en el coche...

Foto propia

“A veces, por la calle o en el coche
o por donde esté….
me encuentro con algunos hombres ya mayores
quizá octogenarios asistidos por bastones
o caminantes de paso corto pero ligero,
más bien bajitos y de cabeza ahuevada,
bien limpios y aromatizados por su cuidado aseo,
con tez blanquecina y progresivas lentes
desde donde unos castaños ojos muy definidos,
y perfectamente aceitunados,
pasan ante mí con una duración
entre instantánea y momentánea
tras lo cual,
me quedo admirado de su alejamiento
pues percibo un cuerpo familiarmente ahuevado
y ataviado con ropas de colores y estilos clásicos
yéndose, una vez más, hacia no sé donde
y me recorre un escalofrío
ante la palabra que me surge…
papá.”

6 oct. 2015

Un día…

Foto propia


“Un día…
es un lapso de tiempo
que en un abrir y cerrar de ojos...
transcurre.

Antes de que te des cuenta
te estás levantando de la cama
afrontando ese otro día de tu vida
que se acumulará
en el sumatorio de tu edad
casi...
sin darte cuenta.

La hora es ese preciso tiempo
en el que transcurre lo memorable
y bien por hacerse de desear
o de la mano de la buena o mala suerte
memorarás lo sucedido
como eso tan significativo para tu vida
pues sin ello...
no sería la misma.

El instante es esa particular eternidad
a la que llamamos vida
pues decide, asume o sufre
lo que en esa hora,
o en ese día,
repercutirá desde entonces
hasta tu final.”

12 sept. 2015

¡ Qué me pasaría !

Foto propia

"¡ Qué me pasaría !
o quizá, ¡ que no pasó !,
pues donde debieran haber recuerdos,
ora tristes ora alegres,
tan sólo existen retazos de tristeza,
arañazos de momentos indiferentemente alegres
y recuerdos de eterna espera no colmados
que son la base de mi ser.

De cuando en cuando, como ahora,
me asaltan buscando respuestas
al por qué yo no fui,
como todos los niños,
feliz.

Entre unos y otros momentos,
una vacía neblina me dice
que algo debió haber
y que en el oscuro baúl del olvido reside
lo me niego a recordar.

De quien conozco de aquella época
buenas referencias aportan de mi ser
aunque me espetan advirtiendo
que fue un segmento temporal
lleno de morales y oscuras obligaciones
que convertían lo más sencillo y natural
en la más indigna maldad
portadora de humillante pecado
y merecedora del torturador infierno eterno,
fe en la que fui inculcado.

Creo que yo amé a una transgresión
y a fuerza de disciplinarme en el temor
mi infante y sumiso espíritu
aprendió que todo requería de un merecer
tras el cual podría esperar, alguna vez,
la tan necesaria alegría interior de sentirse amado
pero  no llegaba nunca,
o quizá llegara pero desgastado de tanto aguantar
no lo reconociera o aceptara
pues el rincón desde donde uno se refugia
lo ocupan personajes ensoñados
portadores de imaginaciones y subjetividades propias
nacidas de una personal esperanza irreal
que ninguna verdad podrá nunca igualar
y,
quizá sea por eso
por lo que no lo recuerdo.

No importa lo que sucediera,
pues siempre sucederá algo,
lo que importa
es el poso que queda tras el tiempo
al no haberlo superado.

Al menos…
encuentro en esto una razón
para saber que fui
algo, al menos,
inconexo para esa época
y por ello, aún…
sigo siéndolo."

10 sept. 2015

Hay días...

Foto propia

“Hay días...
en los que el pronombre personal
adquiere un protagonismo inusual,
como si entonces la energía
o las vibraciones o la curiosidad
de ti irradiara de forma atrayente y clara
y entonces ese
tú y yo, o nosotros,
atrae miradas para las que ayer
ante ellas desfilabas como indiferente,
o hasta desde la lejanía visual
parece que algunos párpados se entornan
como afilando al ángulo de visión,
o notas como alguna cabeza lateralmente
apunta la oreja sin necesidad de mirar,
o percibes alguna inhalación a tu paso
seguido de un tímido giro de cuello,
o sucede una mueca de sonrisa
tras la agradable mirada de un paseante
que entorna los ojos, inclina la cabeza
y olfatea el aire a tu fragancia...

Quizá sea que hay días
en los que el pronombre personal,
inusualmente,
adquiere conciencia
y entre pasajera incertidumbre
y asombro ante dicho azar
te produce sentimientos
ora encontrados ora gratificantes
pero, adquieres conciencia
de tu singular repercusión.”

26 ago. 2015

La excitación ante el desnudo...

Foto propia.

“La excitación ante el desnudo
ahora la comprendo
pues tanta represión hay sobre ello
que se ha convertido en innatural
toda naturaleza con la que uno nace.

Ahora comprensible se me revela
que ser persona es no ser natural
en un intento por conseguir superar
todo rastro de limitación original.

Es una arrogante respuesta
ante la pregunta generada por la contradicción,
al parecer incomprensible,
de que seres tan dignos estén sometidos
a tan bajas ligaduras.

Pero cuando te desnudas alcanzas es ese estado
en el que percibes sin ambages
las condiciones contextuales que te rodean
y quedas unido a ello
notando cómo de tu sensibilidad surge tu fuerza
ya que todo lo percibes y te motiva
allí donde la piel no sea coraza.

Así que comprendo de su necesidad
y se que da miedo,
ya que tememos al frío o al vendaval,
y necesitamos de protección ante el calor de la luz
cuando incide tan directamente sobre la piel
y, sobre todo,
porque nuestras pulsiones no hayan escondite
y como el sudor o el hedor personal
nuestras pasiones quedan expuestas
produciendo excitación depredadora al rival
pero el afín,
se congratula por tu revelación.“

24 ago. 2015

Eso que usamos para mostrarnos al mundo...

Foto propia.


“Eso que usamos para mostrarnos al mundo,
fabricado para protegernos de los elementos,
personalizado por colores, texturas y formas
para que una vez aprobadas sus costuras y caídas
nos aporte una apariencia reconocible y voluntaria
encaminada hacia la aceptación,
bien del ego o de la sociedad,
pero, a fin de cuentas, de uno mismo...
ante el espejo.

Eso que hay que planchar, coser y limpiar,
eso que oculta formas y arrugas
y cuando aprieta hiere
y es temporal como el momento mismo
para el que uno se atavía…
pero tapa.

Es eso lo que en realidad
nos protege de la intemperie de la vergüenza
y desde la cuna es inculcado
mediante miradas, actitudes e imitaciones
obviando que recoge los efluvios y secreciones corporales
ensalzando una estética que nuestro ser,
por sí mismo, no alcanzaría,
e incluso necesita de distracciones
mediante aditamentos complementarios
bien aromáticos bien materiales
que unido a sugestivos maquillajes,
y actitudes y ademanes estudiados
intentarán superar, en la medida de la ambición personal,
a la implacable crueldad del chismorreo mundanal.

Eso....
eso es la ropa…
y no es nada más que…
esa necesaria representación
que proponemos de nosotros mismos
a este mundo que no quiere que nos mostremos como somos
pues bajo la imposición de culturales transmisiones...

¿quién eres tú sin eso?”

12 ago. 2015

Sucede, muy a menudo...


Foto propia: Grillo Camello

"Sucede, muy a menudo,
que cuando las circunstancias vitales
aprietan las correas
de la blanca chaqueta de fuerza
a modo de habituales represiones obligadas
pues,
que se den ciertas relaciones
fácilmente atribuibles a otras realidades
donde, incluso, los propios actores
llegan a creer que eso que sienten
es más verdadero
que la situación que la generó.

Impera la tendencia personal
de no querer estar solo
y tan sólo así
es que uno encuentra en ello fuerzas para avanzar
pues esas obligadas circunstancias
generadoras de sumisas obediencias
encuentran en esa otra relación
luz, vida, esperanza o futuro
o la alegría que se perdió.

Llámalo amistad, enamoramiento,
afinidad pasional, echar una cana al aire
o borrachera de una noche
o incluso odio, repulsión,
tristeza, alienación o depresión ...
siempre será recordado como experiencia
y te das cuenta de que esas relaciones
no se pueden considerar fuera de su contexto
porque de lo contrario aún servirían
para la alegría y la tristeza
cuando hacen del presente homenaje
a la bajeza que las generó
y, quizá, gracias a ella...
superada.

Nadie tiene culpa de ello,
aunque lo pareciera a vista de la moral
o de los cánones de la unión
o de lo que limiten los conceptos humanos,
pero, en realidad,
éste animal que somos sigue buscando
esa instintiva seguridad, sosiego y futuro
tan necesarios
para la perpetuación
de la propia alegría."

9 ago. 2015

Antes de que todo empeore...

Foto propia.

“Antes de que todo empeore
debió de estar mejor
y por circunstancias concurrentes
las fuerzas en juego reaccionan
creando desequilibrios comprensibles
pues de no producirse cambio
todo pareciera que todo debiera ser
un transparente mar en calma
o un relajante cielo estrellado
o una amigable música acompañante
o, incluso, que presa y predador…
corren porque juegan.

Aunque, también,
antes de que todo mejore
deben ir cediendo ciertas fuerzas
ante la aparición de otras
y poco a poco cejar en el empeño
pues ante esa nueva realidad,
ya no tienen cabida.

Nunca será ya como al principio
ni será tanto cambio como imposición
aunque sí quizá una media,
quizá imponderable o impredecible,
entre lo deseado y lo inevitable
que darán una nueva comprensión
de la vida.”

7 ago. 2015

Ese proceso por el cual...

Foto propia No tiene nada que ver con el contenido.

“Ese proceso por el cual
una persona se agazapa
dentro la apariencia de su disfraz
dándole espera a la ambición
y alimentándola para que siga latiendo
hasta que las circunstancias sean propicias
ya que nunca se ahoga del todo...
debe tener un nombre.

Quizá ese animal que aún somos
da un nuevo alcance a sus instintos
y para conseguir sus fines
ha de usar de similares felinas argucias
ocultándose ante vistas, oídos y olfatos
para no revelar quién uno es
y, con instintiva suerte, estrategia y ejecución,
avalanzarse sobre la presa seleccionada.

Como no siempre hay objetivo al alcance,
bajo la constante cadencia del tiempo
es forjada con precisión
la ardiente pregunta Sekispiriana
en el yunque de la retórica.

Templada, de cuando en cuando,
con helada represión e impotencia
irá dando entidad a su arma
y con la muela de la ambición
sacará el doble filo
con el que podrá blandir...
tanto por lo conseguido
como por lo atesorado.”

23 jul. 2015

Si no te paralizan con el terror...

Foto propia

“Si no te paralizan con el terror
lo que te reprime te potencia
y si no lo superas
será siempre tu piedra de toque
con la que tropezarás inevitablemente
por todos los lados y maneras posibles.

El ser humano quiere alienarse
y lo que no le paraliza
lo alienta en su alienación
así que a mayor resistencia a superar
mayor autosugestión te debe fortalecer.

Ésto es a lo que llamamos libertad
concepto alineantemente correcto
aunque para otros
es como para el actor que por su papel
desde el anfiteatro, grada y gallinero
espera merecidos aplausos
que mitiguen su terror.”

21 jul. 2015

Hay quien desearía...

Foto propia (OBD)

“Hay quien desearía
una risa o una carcajada
para cada momento de su vida
como si de esa manera
fuera la alegría quien les premiase
y la felicidad tan buscada por sus efectos
apareciera de la mano de uno,
o por uno,
o para uno.

Quizá, tras la revelación de una belleza
o tras descubrir a una buena persona
o tras haber dado más de lo recibido
sea cuando uno la sienta
pero quizá nos traicionen
expectativas o convencionalismos.

Ahora bien,
no todas las sonrisas son felicidad
y ni siquiera la da el poder de provocarlas
pues si te fijas en tu entorno natural
ta sólo hallarás que tras imbuirte en la vida
posiblemente alcances su sensación de certeza
que si lo permites será,
una indeleble dosis inesperada
y tras ello, como inevitable…
marcará tus sonrisas.”

19 jul. 2015

No quiero ser leído...

"No quiero ser leído
ni que sean escuchadas mis palabras
ni recitadas mis frases mal elegidas
ni reconocida mi escasa valía
porque sólo quiero
como el preso que se aprieta contra los barrotes
como la mariposa que surge rompiendo su vaina
como el ser que deja atrás su útero materno...
que la poesía...
me haga libre."

11 jul. 2015

Hay quienes buscan un estilo...


“Hay quienes buscan un estilo,
y tras analizarlo, se afanan en reproducirlo,
quizá con algún detalle personal,
pero con la ambición de ser
aceptados y reconocidos….
socialmente...
o algo peor…

Hay quienes, quizá por urgente necesidad,
reproducen lo consabidamente aceptado,
como ese chiste que tanta gracia hace
y en ello mismo
uno parezca algo más que un famélico empático
y, al menos…
come o duerme o cesa su miedo o no muere.

Hay quienes renuncian a lo ordinario
y dejan que su inquietud emerja
utilizando los recursos de uno
por ser el medio sensible elegido
y sabes que te dirige para que el mundo le descubra
y comprendes
que sólo eres ese mal necesario
que se expone con torpe transparencia
en lo que finalmente…
sale
a la vez,
comprendes que es una invitación,
si tienes el valor,
de convertirte en tí mismo.”

Audio en: Hay quienes buscan un estilo...

8 jun. 2015

Como un juego de poder ...



“Como un juego de poder
entre lo recibido y lo recibible,
con balanza truncada
hacia que un ser uno sea menos que un somos,
ya que la actitud es lo dominable
y de ahí el carácter y al ser,
así se sabrá
si es o no la continuidad posible
aunque lo continuable sea lo impuesto
al alma.”

5 jun. 2015

Uno vive creyendo...




“Uno vive creyendo
en un futuro de esperanza
pero lo cierto y real es
que aquella se materializa
gracias a las actitudes de las personas
con las que uno se relacionó
y, fuera lo querido o no,
aportaron su granito de arena
a nuestra montaña llamada ser.

Sus huellas ya forman parte de cada presente
concretado por actitudes
que aportarán su granito de arena
a las inevitables relaciones,
queridas o no,
de cualquiera otro que
ofreciendo su ladera transitable
nos incite a depositar nuestras huellas
porque también él viva creyendo
en una montaña llamada ser.”

3 jun. 2015

Solo venimos a pasar el rato...


“Solo venimos a pasar el rato
pues con nuestras acciones
contribuimos a que la naturaleza,
en su ignota insondabilidad,
encuentre la manera de continuar
y como lo hace siempre...
a lo grande.

A ella no le importa ser cruel
y tanto como delicada es
porque para ella sólo son rasgos
que coexistiendo en el mismo ser,
o en el mismo contexto, o al tiempo,
o hasta enfrentadas o de la mano...
siempre son útiles herramientas disponibles
para que una y otra vez siga germinando
ella misma, de sí misma…
para sí misma.

Nosotros, estúpidos humanos,
creemos que lo que hay nos es útil
pero ella tiene planes que nos superan
directores de cada “algo” incluso antes de su existir
pues reside en la esencia de todo
y tanto es así
que no aceptamos esa, su lógica
por la que cada cosa es una anomalía temporal
portadora de variaciones necesarias
para que con ellas la naturaleza...
se autoengendre.

En el fondo todos los seres,
vivos e inertes,
existentes e imaginarios,
somos transmisores de utilidad
y en ello encontramos la gratificación
tras este obligado paseo regalado
al que llamamos vida
pero...
para la vida.

Así lo sentimos en nuestra esencia
y no puede ser sino porque,
realmente somos
porque sólo venimos a pasar el rato…
naturaleza.”

8 may. 2015

Cuando un poeta calla...

Foto: http://sercamarte.blogspot.com.es/2010_10_01_archive.html

“Cuando un poeta calla
nunca es por acabarse su necesidad
ni por faltarle público
ni por diluirse las ganas o la inspiración
como si una cuchara remolineara
alegrías y tristezas en su alma.

Cuando un poeta calla
nunca es por haber muerto
o por no encontrar palabras y frases
instaladas en su esencia
ignorando si gustarán más o menos
pero que de no escribirlas
ni por dinero ni por gratuidad
ni por altruismo ni por soberbia
y muy alejado de la ocurrencia,
cuando ese poeta calle
será por lo mismo por lo que escribía
pues ellas son algo más allá que su pulsión…
su hálito.”