29 dic. 2016

Creemos que la vida es recta...

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“Creemos que la vida es recta
que avanza hacia adelante siempre
que en las repeticiones que se producen
no hay otra lectura que la monotonía
y sólo se supera...
avanzando.

Creemos que avanzar es crear
y que crear es hacer cosas personales,
creemos que hacer es ejecutar proyectos
y que ellos son una apuesta...
por ese avanzar.

Así que con cada paso y cada respiración
la sangre que fluye por nuestras venas,
los giros de nuestras articulaciones
y el trabajo de nuestros músculos
no hacen más que obedecer
a esa apuesta que según el contexto
el ánimo nos impulse.

Quizá así sea de cierto,
así debe funcionar,
pues cada día está plagado de esas actitudes
de las cuales
unas no podrán realizarse y otras si
y según seamos, en este balance, 
comprendamos si queremos avanzar o permanecer
pues hasta el mejor guerrero
merece un descanso.

Pero sea como sea
si abrimos el corazón y la mente
dejaremos de engañar y engañarnos
pues si avanzamos o permanecemos
o, incluso si retrocedemos
no será por el otro sino por uno mismo
quien elige esa acción
como mejor forma de avanzar.

Por eso, ante el tirano uno obedece o muere
para seguir viviendo,
ante el súbdito uno impone su voluntad
y lo llamamos orden vital,
o en ámbitos de igualdad
coincidimos en sociales moralidades
para adquirir incontenibles alegrías
que  validen dichas acciones
con el epíteto de felicidad,
y quizá todo ello sea el normal avanzar...

¡ Cuánto echo de menos 
la ingravidez de amar !”

1 dic. 2016

La realidad es que...

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“La realidad es que
lo inevitable en la vida es vivir,
y todos elegimos el cómo,
de una manera u otra lo hacemos
tanto si creemos no ser vistos como a plena luz
según con nuestros pasos hubiéramos dispuesto.

Pero allá donde estemos irradiamos
potencialidades en formas distintas
bien dadoras bien receptoras
que quien por allá coincida percibirá
a través de las suyas propias concluyendo
en una inevitable mutua repercusión.

Acciones que afianzarán a uno
huyendo o apropiándose de aquellas
según dicte por pulsión lo que uno deba hacer
se entienda o no aquello en lo que pasado el tiempo,
con o sin razón, la realidad sea.”

Autor: David Botía Ordaz

25 nov. 2016

No son las elecciones las que nos definen...

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“No son las elecciones las que nos definen
ni las consecuencias directas, tampoco,
quizá ni siquiera la evidencia del paso dado,
ni la forzada actitud con la que al alma vestimos
es tan irrevocable como el instinto.

Y no hay ser vivo en esto distinto
pues ninguno deja en su inevitable periplo
otras huellas ajenas a su destino
en el que no cuenta ni el acierto amable
ni el conocimiento que da el aprendizaje,
pues ambos son las únicas herramientas
con las que valernos en nuestro camino
que conducen a sentir la libertad
de haber sido uno mismo.”

Autor: David Botía Ordaz

27 oct. 2016

Yo no invento la vida...



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“Yo no invento la vida
sino que ésta me ha sido dada
y con ella sus necesidades
que envuelve sus instintivas imposiciones
con atrayente ruidoso plástico
en cuyo interior una acaramelada sorpresa
hace prever que esta monotonía
merece la pena.
Yo no invento la vida
ni la quiero ni la detesto,
sólo sé que es para nosotros
como el juego del balancín,
ese que en los parques se instala
al que todos alguna vez hemos jugado,
sólo que en un lado se sienta pensar
y en el otro sentir.

Nos atrae a ello el vértigo de vivir emocionados
pues sabemos que cuando golpee fuerte el suelo
cualquiera de los lados se dará un culazo en el asiento
y correrá la adrenalina ante ese riesgo.

Yo no soy dueño de nada
ni de mi propia vida
pues será alimento de gusanos
y nada podré llevarme hacia el olvido,
sólo sé que aquí estoy
y hasta que muera estaré implicado
en lo que me dicte
ora el corazón ora el pensamiento
intentando hacer compatibles
emociones y proyectos
en éste obligado balancín.”

13 oct. 2016

Ante lo ridículo o gracioso…

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“Ante lo ridículo o gracioso…
reímos.

Ante lo triste o angustioso…
lloramos.

Ante el miedo o la sugestión
sufrimos.

Ante la incitación o la agresión
nos defendemos.

¿Qué misterio tienen los sentimientos?

¿No será que con ciertos verbos
ya están asignados
y de ésta manera nos instruye la vida
sobre sus contextos?

Y la cultura, acaso,
¿no deja de ser una ordenación artificial
correctora de la acción natural
instintivamente inevitable?

¿No será que hay quien lo utiliza
y adopta el papel de director o actor
para conseguir de sus prójimos
sus intereses?

Quizá no sean los sentimientos
la finalidad misma del arte
sino que son los útiles de la vida
para hacernos reaccionar
pues la obligada realidad
silencia y ciega nuestros instintos.”

8 oct. 2016

Soy de los que se duelen...

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“Soy de los que se duelen...
pero no debería.

Soy de los que trabajan el compromiso...
pero no cristaliza.

Soy de los que creen en la magia...
pero, finalmente, no convence.

Creo que soy...

Fui inoculado con insulsas ilusiones
contra lo que me defendí vitalmente
con el silencio y la vital desgana
pues aquello en lo que debía confiar,
con ciega fe y absoluta esperanza,
me anularon sin remisión
alienándome en la pusilánimidad.

Ahora veo que éste fantasma
me persigue y me identifica.”

20 jun. 2016

No sé cuántas veces en el pasado...

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"No sé cuántas veces en el pasado
una especie de milagro yo pedía
cuando con impotencia e inocencia
cerraba los ojos y musitando fervientemente
suplicaba que sucediera o no
lo que motivaba mi humildad ante los cielos
como si sólo desde allá se pudiera conseguir
eso.

Cuànta fe ponía en esa esperanza
y cuánta súplica en la confianza sin medida
al saber que al tiempo
comprobaría que aquello solicitado
unas veces podría ser escuchado
y otras no sería merecedor de favor
pero sería por mi bien
o al menos en ello debía creer
para merecer
ser digno.

Ahora,
que todo es vivido con toda su crudeza
das como básico que no hay rezo ni súplica
que pueda conseguir ni un mínimo de fe
si no das los pasos adecuados y convenientes
para que las cosas, al menos,
se pongan en disposición de revelarse
pues la creencia, la esperanza y la confianza
que en cada momento estén dosificados
se objetivarán en lo que se produzca,
aunque no guste.

Mañana, como hoy,
si volviera a revivir esa sensación
me angustiaría otra vez una gran tristeza
y seguramente mi estremecimiento
me volvería a afianzar como sucede ya
en la creencia de la inexistencia
de alguna posible verdad
dentro de esa creencia.”

13 jun. 2016

No existe ni cielo ni infierno...



No existe ni cielo ni infierno
ni hay premio o castigo que lo justifique
como tampoco resurrección ni reencarnación
o nada después mejor ni peor
que aquella repercusión tuya con la que otro actúe
porque, lo sepas o no,
sólo estamos aquí
para que la vida se abra camino
y lo que nos satisface es...
conseguirlo.

Todos nuestros sentimientos y emociones,
todas nuestras ideas y proyectos
todas nuestras consumaciones instintivas
no hacen más que decirnos
que aportemos algo al futuro
al igual que nosotros lo fuimos
pues de todas las repercusiones posibles
surgimos por ser la consecuencia natural
más viable del ser...
en ese momento.

I

La ambición es un repercutir en el permanecer
como la lucha que dentro de todo cuerpo subyace
pues de no hacerlo sucumbiría
ante ese agente agresor que le percibe
como un caldo de cultivo benefactor
que le permite avanzar.

Querer no es más que una apuesta
hacia esa máxima irrenunciable
sin la cual
ni la ambición existiría
y sin ser necesario planteamiento elevado
sólo déjate llevar por tu naturaleza
y serás tanto como cualquiera en ella.

Somos naturaleza y repercutimos sólo con ella
pues nada fuera de ella se produce 
ni en lo físico ni en lo inmaterial
al emanar de ella su único ímpetu
y nos utiliza como herramienta suya
para que ella sea más ella
ya que de no conseguirlo,
bien sea por nuestra obsolescencia programada
o bien porque otro evento se produzca,
dentro o fuera de nuestro conocimiento
se rubrique su máxima
de que nada es definitivo ni exclusivo...
sólo…
que todo es ella.

Así que somos sus repercusiones
ella nos da y ella nos quita
siempre dentro de la caducidad
porque es la mejor de las condiciones
para que algo permanezca...
eternamente.

Somos lo que somos, somos suyos,
vivimos donde vivimos, de lo que ella nos ofrece,
permanecemos como ella nos lo permite
según las dotaciones con las que nos creara
para que continuemos su creación,
pero si esto no se produjera
no le importaría ya que no nos necesita
al ser sólo una posible aportación más
pero ni importante ni necesaria
pues es ella quien, sea como sea,
se dará.

Cuando algo aparece en ella
nunca es por sí mismo
sino que de algo sale para ser otro algo
que en conjunción con otros más
dará otro algo
que ni siquiera necesita nombre.

Por eso, ni humano, ni animal, ni piedra, ni vegetal
sólo somos algo natural
que repercute en sí mismo
y lo que derive de ello,
sin pasión ni sentimiento,
así nos hará.

Pero, existen sentimientos, pasiones,
instintos y necesidades…
quizá todo sea lo mismo con distintos nombres
que nos marcan caminos a seguir o a eludir
según nos imprima esa urgencia de repercutirnos.

Arrogancia, egoísmo y contundencia
son las características del ser indómito
que sabe quién es él
y sabe distinguir lo que no quiere
respondiendo ante su mundo circundante
con huída, violencia o silenciosa duda
por lo que le puede repercutir
y por cómo lo podrá hacer él.

II

Aquellos que dejan de ser
se convierten en dioses de sí mismos
cuya arrogancia les conduce al abismo
de su propia agonía.

Por mil libros que escribas
o enfermedades que cures
o riquezas que repartas
nunca serás más que el inquisidor cultural
que te encumbra o lapida,
o que el propio virus o bacteria que muta
burlándose de tus esfuerzos,
o el sistema de gobierno que oprime tu ansia
hacia su único beneficio.

Así que no subas donde no debas
ni que nadie te dirija ni aliente
a ser más que lo que ya eres
pues nunca serás más que una muestra de naturaleza
que aún no ha muerto
y mientras sigas…
con tu potencialidad repercusora…
repercutirás.

Nunca habrás visto a una hormiga subsistir sola
ni a un solitario elefante formar manada sino es para reproducirse
pero si que habrás visto a los animales salir huyendo
ante las llamas inminentes
pues una cosa hay segura
que el fuego repercute de igual manera y manera negativa
en las potencialidades de cada uno de ellos
y ante ese común entendimiento
se unen a un mismo movimiento de previsión futura
y en direcciones opuestas al mal huyen
sin miedo ante el carnívoro o eterno rival
para seguir subsistiendo, y en ello
seguir siendo naturaleza…
cada cual.

III

Realmente ante el alimento o la bebida
nos reunimos, cada cual a su tiempo,
sin ningún tipo de condicionante
más que la vital necesidad de conseguirlo
y de que no te maten.

Somos materia que consume materia
ni riquezas ni sabidurías de ello nos libran
porque nacer es una búsqueda de la muerte
y morir es vida para otros seres.

Somos polvo de estrellas,
resultante variación elevada a la infinita enésima potencia
pero sea como fuere todo seguirá con o sin nosotros
aunque nos hace saber la naturaleza
la única respuesta a las preguntas eternas
pues ¿dónde reside la eternidad
sino en la constante evolución del cambio?
como huyendo juntos de un letal peligro
porque uno solo...
nunca podrá.

IV

Al igual que introducimos en la censura moral
todo aquello que considere la demencial directiva
y con ello socialmente domesticarnos
para su propio beneficio
y, si sabemos lo que nos conviene…, el nuestro
haciéndonos creer en la artificial felicidad
como ausencia de males evitables
o aceptación de límites impuestos.

Al igual que ello, la naturaleza nos contempla
dejándonos hacer con total libertad
sin necesitar reírse de nuestra arrogancia
pues caeremos solos de ceguera racial
cuando todo está servido y listo para ser administrado
por y para ella misma.

Así las momias y sepulcros erigidos
por la soberbia humana están tocados por ella
dándoles dignidad en su envejecimiento
como testimonio eterno
de lo inútil que es la banalidad humana
y gracias a su ridículo monumento
nosotros conocemos mejor
a su dueña…

V

Somos naturaleza
nos ha creado para crear
con ímpetu en la variación
y en ella se de la eternidad
de ella misma,
genéticamente.

Somos potencialidades de repercusión
que no deben quedarse en lo conseguido
sino avanzar evolucionando
de la mano de la naturaleza que manda
en la dirección por ella propuesta.

Si todo falla
a ella le da igual
porque somos una insignificancia
que se ha podido dar
como lo mejor en ese momento
pero ello ya pasó
y si no somos capaces de hacer eso mismo
a ella nunca superaremos.

Encumbremos a la naturaleza
ayudándola a ser
sin miedos ni arrogancias particulares
aunque sea huyendo del fuego
de nuestra extinción.”

20 ene. 2016

Yo no sé en qué momento...

“Yo no sé en qué momento
las cosas dejaron de ser
lo que fueron cuando me lo enseñaron…

No sé cuándo lo bueno y lo malo
ya no es tan bueno o tan malo,
quizá sea que es un primer aprendizaje
por aquello de preservar la inocencia
pero todo se acaba
cuando lo bueno es solo una apariencia
y dejarla fluir, o favorecer, es lo malo.

No se si retomando aquel punto pasado
se pudiera conseguir un avance
que no contenga la burla y humillación personal
porque, a veces, actuar con aparente mal
es el camino más directo o único
para conseguir tu bien.

Quizá, sólo quizá,
bien y mal sean una adecuación
de lo que en justicia merezcamos
según que a otros
o les venga bien
o no les venga mal.

No sé con quién, cuándo o dónde,
estas letras,
dejan de ser una necesaria queja
y son percibidos como...
cántico de plañidera.”

15 ene. 2016

Cuando me desborda hasta el límite...

Foto: http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102014090

“Cuando me desborda hasta el límite
e intenta descontrolar mi emoción
superando casi toda resistencia
que le supone para los párpados
la lágrima…

Es cuando, conteniéndola,
me doy cuenta de que lloraría
con injustificada tristeza
pues eso que siento, a menudo,
emerge ante una escena concreta
proveniente de un párrafo
o unos versos o una secuencia
cuyo contenido me revela
un afectivo punto flaco
que ello,
como el viento para las ascuas…
aviva.

Entonces comprendo que esa situación
es la esperanza prometida
contenida entre belleza y ternura…
y,
que no se da.”

Hay momentos reveladores...

Foto propia

“Hay momentos reveladores
que duran lo que un destello de instante
en el que sale de la obviedad alguna realidad
y sin que medie tu voluntad
te ves abriendo o entornando los ojos
buscando las palabras del verso
porque dentro de ti ya cobra vida
un poema.”

5 ene. 2016

Hay quien cree que la vida...



“Hay quien cree que la vida
tiene una banda sonora
porque puede ser escuchada
con unos auriculares Hi-Fi
y que está contenida dentro
de un reproductor de música habitual.

Pero hay otras que saben
de los cánticos de los pájaros
que junto a melodías de romanticismo
provenientes de concesiones al amor
quizá interesados, quizá prefabricados
buscan ser sustitutos de los sonidos que le rodean
como gritos, disparos, gemidos,
golpes, sirenas, indiferencia
e incluso el abrumador silencio de la soledad
porque sabemos que somos
lo que hacemos.

Todo ello se intentan soportar
inundando los tímpanos con músicas prefabricadas
provenientes de unos auriculares cualesquiera
pues en nuestro pentagrama particular
van apareciendo incoherentes notas 
de las consabidas melodías o estribillos
con los que se forman las propias historias
y cuyo sonido merece ser ensordecido
por enlatada música tribalmente ofrecida
ante cualquier ritual de la hoguera
del fuego de lo común.”

4 ene. 2016

Dice el impulsivo aventurero...

“Dice el impulsivo aventurero,
el hiperactivo emprendedor
y el incansable creativo
que no hay tiempo para aburrirse,
que faltan horas para crear
y dormir es sólo para soñar
porque estamos en la vida
para avanzar
y que la quietud y la rutina
encarcelan al alma.

Pero hay quienes sus sueños,
sus anhelos de juventud,
sus inquietudes e incertidumbres futuras
quedaron en algún punto del pasado
materializados en ese que ahora
ve al mundo con ojos
aventureros, emprendedores o creativos,
y por él postularon una pérdida
para que su fruto
pueda emprender la aventura de la creación
y encuentren en esas interiores fuerzas
la energía motivadora para no parar,
no como ellos,
que dejaron de ser para llegar
a donde nunca se imaginaron
en un constante, rutinario y tedioso
obligado altruismo…
de ser padres.”

Hay quien ante un bebé...

“Hay quien ante un bebé...
como que la ternura que siente
le desborda en caricias
y los ojos y las cuerdas vocales
se acompasan con ciertas convulsiones
como benévolo síndrome de Stendhal
que convierten a ese cuerpo que uno es
en algo más que conocidos estereotipos
ya que la validez de esa vida
precisa lo que tan solo
con balbuceos o transparente cursilería
es primaria eficaz protección.”

podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.