27 may. 2012

Cuando era niño...


“Cuando era niño mi imaginación me llevaba a ser protagonista vencedor de peleas, combates, riñas, salvador de salvadores... era el centro de las acciones que gracias a mis capacidades y fe a un buen fin condujeran, ya fuera por combatir contra un pulpo gigante o salvar al mundo de alienígenas o ser incomprendido y maltratado personaje o el más puro de los amores o de capturar ladrones y terroristas... ¡Qué tiempos aquellos! Pero ahora me planteo, quizá sin razón, si no serán aquellas aventuras que sólo en mi imaginación existían a las que ahora debo darle vida sustituyendo a 20,000 Leguas de Viaje Submarino o a la Invasión de los Mundos o a la Increíble Historia del Hombre Menguante o al Hombre elefante o My Fair Lady o El Gigante de Hierro o a Rambo o Terminator, y tantos otros... (¡ qué locura !) por quienes realmente son, el miedo, la injusticia, la intolerancia, la superación, el bien, la verdad... Antes... era permeable a esa pulsión que por impresionable infante me surgía e ilusionaba creyéndome tan capaz que casi era realidad esa felicidad, e incluso algo de ello vivía porque ese sentimiento llevaba, modestamente, en mi ser... pero ya digo, ¡ qué locura volver a ser ignorante ! aunque, quizá me demuestre que aún no quiera dejar de serlo y por eso... poesía.”

16 may. 2012

Como ese elemento cotidiano...


"Como ese elemento cotidiano
cuyo poder subyuga y embelesa a la vida,
compendio de todas las especies,
contenedor de ricos ecosistemas
donde en cada uno nada es igual
porque adquieren concreciones magníficas
diferenciadas por las causas y en los fines,
circunstancias únicas e irrepetibles,
espuela de la evolución,
que con el tiempo va revelando
las relaciones y los detalles
de le dan su particular belleza,
aunque de ésto nada ello sepa.

Por mucho que uno quiera
ha de conformarse con respetarle
ya que aún atrapándolo entre las manos
siempre terminará escurriéndose
huyendo de aprehensiones
por cualquier oquedad o resquicio,
y sólo obtendremos las manos mojadas
que al tiempo quedarán secas y, quizá,
algún resto olvidado por las prisas
nos regalará la agitación
ante su olor o textura o sensación.

La necesidad de adquirirlo
prenderá en el deseo
y la irracional osadía
nos moverá a su cobarde captura
y ante su nula resistencia
será confinado en un limitado recipiente
para comprobar, mas tarde,
que fue el ansia quien la hizo pudrirse
y quizá comprendamos
que lo propio de ese mundo
es ser él mismo,
libre,
así que sólo podremos conformarnos
con haber adquirido la visión y sabiduría
del respeto en su conocimiento.

Quedará después de los suspiros,
el poso de esa gran belleza
tras haber aprendido que no es nuestro
y nacerá la convicción absoluta
de que hay que dejarle
para que todo por ello viva.

Así que ya no será el mundo descubierto
ni las especies ni los ecosistemas
ni las ansias ni las sensaciones
ni la belleza ni la emoción,
ya todo lo que recordará uno
es que todo ello
era sólo eso...
agua.

Y
¡ Cuántas cosas somos como eso...
agua !"

10 may. 2012

Paso la vida enmendando errores...


“Paso la vida enmendando errores,
creo que corregirlos es lo correcto,
me preocupa volver a cometerlos,
me siento mal ante su recuerdo,
prevengo y reprimo a otros por los míos,
educo para que no caigan mis hijos...
son la infamia que uno de sí mismo recuerda.

Pero tolero algunos interesadamente,
y me justifico ante los que exploto,
porque soy de los que a otros designo
aquello que exudo por mis poros
al llevarlos tan dentro de mil alma
que son parte de mi corazón,
mi fragancia personal,
característica propia intrínseca,
querido y buscado y ansiado,
aunque no lo reconozca.


A pesar de todo,
como cualquiera,
sin ser distinto a nadie,
no quiero ser señalado,
no quiero ser humillado,
no quiero ser anulado,
no quiero quedar indefenso
porque sólo admito mi imagen.

Ahora, que ya me siento algo viejo,
y me fallan ciertas fuerzas,
y sólo ya no me valgo tanto
y me siento extraño en el presente,
y el tiempo aplaca mi brío,
veo claramente que el error vital
se convierte en carácter
y uno se forja en él.”

6 may. 2012

Quisiera saber dónde está...

“Quisiera saber dónde está
quizá mi error, o mi problema,
para saber en qué estoy equivocado
y por qué mis acciones no me conducen
a ese mundo interior deseable,
aunque tal vez, no se,
sea ello lo que me marque, o revele,
la dirección que no quiero,
al menos así,
porque, es posible, quien sabe,
no sea esa la orientación
de mi pulsión sincera.

Así que estoy seguro
y esos errores, equívocos y contrariedades
que yo mismo origino y provoco y propicio
son declaraciones vitales
hacia esas opciones ignoradas
que al no aceptarlas totalmente
suponen una lucha interior inevitable
porque son, en verdad, el único acierto posible
en la única vida admisible,
en mi.” 

podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.