“No hay nada más ruin
que alguien tan ruin
usando de su mandato
con compostura inalterable
mandando a sus subordinados
la tarea de llevar a cabo
sus ilegítimas voluntades
a cambio de vanidades
para que su inclemencia
actúe directamente en la gente normal
impidiendo una vida en libertad
y con sonrisa psicopática
firmar cuantas leyes sean necesarias
contagiadas en frenesí de impunidad
amparado en una justicia corrompida,
inoperante y complaciente con él,
demostrando solamente
que todo ha perdido el norte de su cometido
y los que lo apoyan,
lo signan y consignan,
porque para todos
esto no ha sido,
y no, no es más,
que un juego por turnos.”