3 dic. 2010

Todos los poetas y poetisas

“Todos los poetas y poetisas
padecemos del mismo problema
pues, somos juzgados sin piedad
porque no se entiende nuestra motivación,
o porque en ella se descubre,
tras leer entre líneas,
no verse reflejado en aquello
que debería ser.

¿Por qué?

Porque nos motiva la forma de arte
con mayor capacidad, quizá,
cuya repercusión es directa sobre el mundo
ya que con la sóla palabra,
y sin más acompañamiento
que el son interior del que lee,
afecta al espíritu, impregnándolo
de lo que sólo el arte puede transmitir,
¡ verdad !,
y como tal, transgrede la realidad,
la tan normalizada y controlada,
proponiendo una esperanza
y denunciando una maldad diaria
que no reside en el poema
sino en quien en él
lo siente.

¿Acaso el pintor siempre el mismo paisaje
debe plasmar en cualquier lienzo?
¿Acaso, hay que esculpir la misma Venus,
o el mismo David sobre la piedra?
¿Acaso los sonidos para todos
significan lo mismo?
En su momento fueron transgresores
y ahora, una vez comprendida su verdad
ya no se puede vivir sin ello
porque la realidad sin esa verdad
ya no es realidad.

El poeta es así, busca modelos
en los que apoyarse para sacar la verdad
que la poesía revela y darla a conocer,
así, sin mas,
sin mas que ser el intermediario
que con tal implicación sintió
lo que transmitir se proponga la poesía.

¡Hay de quien encuentre en los versos dolor propio!
¡hay de quien quiera ser agasajado!
¡hay!,¡como se quiera utilizar para banal gloria!

Nada de ello existe, sino verdad,
o mentira que es verdad
o verdad que es mentira,
según el recurso poético usado
para transmitirla y mejor así ser sentida
pero es tal, que no siempre se está
preparado a comprenderse
ya que una vez ha sido leída,
en protagonista se torna el lector
porque la poesía,
en realidad,
reside en quien la lee.”

1 comentario:

  1. Precioso poema.
    PASIÓN, en estado puro......
    Un saludo.
    Mª Angeles.

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podcast

Os presento los audios en los que he dividido un ensayo que espero os cale. Aunque está ordenado desde el último al primero, aconsejo empezar por el principio.